lunes, 26 de noviembre de 2018

AUTONOMIA Y RESPONSABILIDAD: PUNTOS IMPORTANTES PARA LA PREVENCIÓN


Hace poco vino a la consulta una madre que estaba cansada de pagar las numerosas multas de moto de su hijo. Yo le pregunté que por qué las pagaba ella a lo que me respondió que si no lo hacía, su hijo se quedaría sin la moto. Mi siguiente pregunta fue: "Y...? Que pasaría si se quedara sin moto?"

Nada... no pasaría nada, o mejor dicho, pasaría mucho. Por un lado Juan (nombre ficticio) aprendería que sus actos tienen consecuencias y su madre también aprendería a no resolver constantemente los conflictos y decisiones de su hijo, ayudando a que sea consciente de sus propias acciones y decisiones junto a las consecuencias que tienen estas.

Pero hablamos de este tipo de conductas cuando desde pequeños no se les ha educado para ser autónomos y responsables. Indagando un poco más, Juan no hace su cama ni su habitación, no se preparaba la ropa del día siguiente, no saca la basura y no tiene  ninguna tarea asignada en casa, no tiene una paga semanal que le permita ahorrar y hacerse cargo de sus "caprichos"..., en definitiva un niño irresponsable, poco autónomo y a la larga inseguro.

Hay que tener en cuenta que la autonomía comienza por responsabilidad. La autonomía permite a los niños/as ser ellos mismos a tener sus propios pensamientos, sentimientos y deseos, alejándolos de la dependencia de los demás para sentirse bien. La toma de decisiones es básica en la prevención del consumo de drogas  puesto que acerca o aleja a los adolescentes de las conductas y prácticas  de riesgo. Aprender a tomar decisiones les ayudará a resolver sus necesidades y las de los demás.

Es importante fomentar la autonomía en todos los aspectos de la vida de nuestros hijos: en cuanto a hábitos, interacciones sociales, desarrollo intelectual, ocio y responsabilidad.

La responsabilidad se va adquiriendo a lo largo de la vida como un valor por lo que es bueno inculcarla desde que son pequeños. Esta se va adquiriendo y desarrollando poco a poco y por etapas de edad. También hay que tener en cuenta que depende de cada persona, el contexto y el ambiente que rodea a cada niño, donde la familia juega un papel fundamental.

Pero como podemos ayudar a nuestros hijos/as a ser más autónomos y responsables?

1. Asignar tareas domésticas desde que son pequeños incrementando su grado de dificultad a medida que van creciendo (esta tabla de la gran Montessori es una guía muy práctica de tareas por grupos de edad).



2. Fomentar los beneficios que se obtienen por medio de la responsabilidad, pero también las consecuencias que conlleva la irresponsabilidad. Es importante dejar a los niños/as experimentar las consecuencias de una elección equivocada o compromisos no terminados. Este aprendizaje les ayudará a ser más reflexivos valorando los pros y los contras de futuras decisiones.

3. Enseñar a que se valoren a sí mismos/as y a enfrentarse a dificultades. ¿De que sirve enseñarles a resolver problemas de matemáticas si cuando vamos al "super" no les dejamos comprar o pagar la compra?

4. Enseñar a tomar decisiones, evidentemente eso se va adquiriendo con la edad pero de pequeños ya podemos ayudarles a hacer pequeñas elecciones "¿que te quieres poner la chaqueta roja o verde?". La indecisión es una forma de irresponsabilidad. Es dejar la carga a otros sin tener que asumir aquello que corresponde a cada uno/a.

5. Mostrar interés por lo que hacen y estar disponibles para dar apoyo cuando sea necesario. De esta manera se sienten más seguros y les hará tener más confianza para explorar cosas nuevas.

6. Valorar el esfuerzo ya que ayuda no sólo a cambiar la conducta sino a mantenerla. Uno de los padres que vino a la consulta iba con su hijo a los partidos de fútbol y le premiaba con 5 euros cada vez que metía un gol. En ningún momento reforzaba a su hijo el esfuerzo tan grande que hay detrás (entrenos, madrugar, cansancio...) tan solo el resultado, el gol. A la larga, el niño empezó a mostrar una gran desmotivación por el fútbol y el padre pudo entender la importancia de elogiar el esfuerzo y no tanto el resultado.

7. No hay que tener miedo a confrontar sino no está haciendo correctamente la tarea y en el tiempo acordado. En este punto cabe recordar la importancia de hacer la crítica al "hacer" y nunca al "ser", es decir, no es lo mismo decir "últimamente tu habitación está un tanto desordenada que eres un vago y no haces nada".

8. Cuidar y ser conscientes de nuestro lenguaje. A veces cometemos el error de asumir las tareas que son exclusivas de nuestros hijos y hacerlas también nuestras "nos vamos a casa pronto que tenemos que hacer los deberes", ¿tenemos?.... A los niños/as hay que exigirles ciertos deberes de auto-cuidado como lavarse, vestirse..., para que después aprendan el cuidado de sus pertenencias como su habitación que es y debe ser un espacio suyo, así como los deberes que son una tarea exclusiva de ellos/as. 

9. Asignar una paga semanal como elemento para inculcar la responsabilidad económica. Aunque en un principio ha de haber un control, es importante que tengan cierta libertad para gastarlo, como y cuando quieran, espacio donde se trabaja también la espera, ya que si quieren algo más caro tendrán que ahorrar.

10. Ser claros a la hora de expresar aquello que esperamos de ellos.

11. Dar ejemplo. Los padres y madres somos modelos insustituibles para que nuestros hijos vayan adquiriendo hábitos responsables.

En definitiva se trata de no ir alejando a nuestros hijos/as de las dificultades con las que se vayan encontrando, cediendo a lo que nos pidan o resolviendo los continuos conflictos y decisiones se su día a día. A largo plazo las consecuencias pueden ser muy negativas educando niños/as inseguros, inmaduros y con muy poca capacidad de decisión. Esto en prevención de drogas es básico y fundamental ya que les prepara para tomar decisiones de manera reflexiva, el niño tiene que saber lo que se debe o no se debe hacer asumiendo las posibles consecuencias de manera responsable.

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